A QUIEN SE DESTINA
Relatos sobre el suicidio (pensamientos, intentos o superación).
- Personas que presentan pensamientos suicidas reiterados.
- Personas que han intentado suicidarse.
- Personas que han superado el deseo de quitarse la vida.
- Familiares o personas cercanas que deseen compartir cómo vivieron la experiencia de acompañar a alguien en esta situación.
SOBRE LA CATEGORÍA
Se aceptan relatos escritos durante los momentos de mayor sufrimiento, tras la superación o en los meses previos a una crisis. Los textos deben reflejar las experiencias personales del participante durante el processo o la crisis, o los sentimientos que lo acompañaron hacia la superación. La finalidad es dar visibilidad a las emociones vividas y fomentar la empatía y comprensión hacia quienes enfrentan problemas de salud mental.
También se admiten obras de familiares o allegados que relaten sus propias experiencias, emociones o reflexiones en convivir con un ser querido en esa situación.
Formatos aceptados: Relatos, poemas, experiencias, cuentos u otras creaciones literarias.
Extensión mínima: No hay.
Extensión máxima: 6.000 palabras o 15 páginas (a una cara), con fuente Arial tamaño 12 e interlineado 1.
Presentación: Word o PDF.
Idiomas aceptados: Español y portugués.
Las obras en otros idiomas serán traducidas automáticamente al castellano y revisadas por personas que hablen la lengua original.
Límite de participación:
- Número máximo de obras admitidas: 150.
- Se cerrará la inscripción al alcanzar este límite.
9 valoraciones
Concierto de emociones
YA ESTOY EN EL CONCURSO
YA ESTOY EN EL CONCURSO.
"Fugaz"
lo que nadie cuenta
Hola he enviado 2 articulos para el concurso pero no me llega el correo ni a la bandeja de entrada ni al spam. GRACIAS
Antesala al suicidio
Antesala al suicidio
Esa mañana caminaba nerviosa por la casa, mis manos temblaban, mordía mis uñas.
Me bombardeaban pensamientos que me generaban tristeza y temor.
Una ráfaga de imágenes transitaban en mi mente, escuchaba voces que susurraban, tan nerviosa estaba que me sentí mareada y vomité.
Recibí la llamada de mi mejor amigo, él me escuchaba y simulaba entenderme, él no se imaginaba lo que estaba por ocurrir.
Nadie podría saber lo que yo tenía en mente.
Escribí una carta, pero mis manos no dejaban de temblar.
Una carta de despedida, mi última carta,
mi último adiós.
En esa carta explicaba los motivos de aquella decisión fatal, también le pedía perdón a mis seres queridos, aquellos que en verdad me aman y se preocupan por mí,
aquellos que me llorarían y me extrañarían al momento de partir.
Definitivamente era la carta más difícil que me había tocado escribir.
La angustia y el miedo no me dejaban pensar con claridad, en ese momento la única salida parecía ser la muerte.
La veía como mi única opción, mi aliada, mi salvación, un escape a los problemas.
Pensé que acabando con mi vida desaparecería la tristeza, los temores, las frustraciones…
Ya no sentiría más, ya no pensaría más…
Al morir, moriría todo aquello que me hace daño.
Envié un mensaje a el padre de mis hijos: “Ven por ellos, no permitas que estén solos, yo ya no podré cuidarlos, hoy moriré”.
Sostuve entre mis manos unas pastillas,
miré la foto de mis hijos,
me arrodillé y empecé a llorar dejando caer al suelo aquellas pastillas.
Yo tenía que pensar en ellos, debía vivir por ellos,
mi muerte afectaría sus vidas,
eran tan pequeños e inocentes, ellos no entenderían…
En ese momento comprendí, que mi vida les pertenece a ellos, y que mientras respire y pueda ver la luz del día, tengo miles de razones y de oportunidades para ser feliz.
Con ellos, por ellos y para ellos…
El suicidio de la muerte
Agradezco los espacios que permiten liberar de la mente el peso extra qué llevamos en el camino hacia el encuentro con nosotros y los otros
Suicida
Diplomada
Diplomada
Yo misma pasé por lo mismo y me gustaría ayudar a otros a superarlo.( EL SUICIDIO)